viernes, 8 de mayo de 2009

DESPUES DE HABERTE..

Después de haberte contado de mis proyecciones, me quedo pensando en el hecho de que a cambio de ellas tú sólo tienes palabras tiernas y solicitudes para conmigo. Yo te doy mis imágenes cerdas y cochinas y tú me regalas flores y ternuras llenas de humilde docilidad. No dejo de sentirme ogro y si bien la culpabilidad forma parte de mi morbo y de este juego, me pesa. Me traduces canciones, me muestras tus secretos, eres consoladora y dices esas cosas que sólo una mujer bien mujer sabe decir a un hombre para que se sienta bien. No sólo de apretones y flagelos vive la princesa del dolor, no sólo de crucifixiones y martirios se alimenta la santa llorona, mi víctima preferida y compadecida. Si pudiera sacarte, aunque sea por unos minutos, del pozo profundo en que yaces desnuda y cautiva, te mostraría que, aquellos mundos verdes, esos cristales que imaginas, existen también en mi mundo.
Aparte de las visiones oscuras y sádicas que ya conoces, tengo otra quizás más oscura (y de la cual hablo en el cuento de Julia Sádica) en donde soy torturado y crucificado junto a una mujer. En esa imagen, el único puente erótico que se establece entre ambos es el sufrimiento, la unión de soledades para formar una soledad más grande aún, más impotente e imponente, pero compartida y más sentida. Esta fantasía, para mí, es lejos la más morbosa y oscura porque no hay salvación, ni placer para nadie. Si estás sometida, me das placer y te lo das sabiendo que yo me derrito al saberte y observarte oprimida. Si me sometes, lo mismo, pero al revés. Pero si ambos somos humillados (en este caso los terceros opresores no tienen importancia porque somos tú y yo tan sólo) el único placer es contemplar tu dolor o contemplar el mío a través de tí y viceversa. La única plenitud es saberse acompañado en el trago amargo. ¿Por qué te cuento esto?, pues porque si no puedo sacarte del abismo infernal, si no puedo ser dócil y tierno, quiero ser condenado junto a tí y mirar sufriendo tu sufrir de víctima, para que sepas que ambos agonizamos juntos.
Perdona estas y las otras letras decadentes. Agradezco tus ternuras de hembra. He leído tus poemas con detención. Hay tanta soledad, se revela mucha desdicha. Es tentador haber encontrado a la tetona morbosa que me dice que está dispuesta a ser tratada como me plazca, a ser mi esclava, a emborracharse conmigo si así yo lo deseo, pero también me gustaría aliviar con cariños y no sólo con azotes; quiero ayudarte a llevar la cruz a tu Gólgota, quiero darte a beber el calmante amargodulce cuando estés clavada en la cruz de tormento.
Nota:La imágenes son del fotógrafo Pascal Renoux. Cualquier similitud de las imágenes de las fotografías con la realidad, es mera y aboluta coincidencia.

7 comentarios:

Andres Pajerillo dijo...

Hola. gracas por tus comentarios.
Estoy leyendo tu blog, y me parece muy interesante. Es una perspectiva que no había analizado.

Saludos y que sigas adelante!!

jjadde, kajira dijo...

mi estimado Cristian...el D/s, no es solo dolor, llanto y tormento,tambien hay complicidad, ternura, alegria, juego. risa. confidencias, pasion...amor....¿por que no?....tu Claudia lo sabe por que las mujeres intuimos mientras Uds analizan...ama y castiga, adora lo que azotas...y hagan su Golgota o su Tabor..es su mundo, el de Claudia y tuyo..

Cristián Kristian . dijo...

Las mujeres son las que analizan , los hombres sintetizan .

SAD dijo...

Y yo que no sabía que tenías este blog.... si no es por que me inscribo en la página de calabozobdsmchile jamas te hubiese encontrado.
SAD
nota... ya no soy SAD ahora me puse otro nombre, mas acorde con los nuevos tiempos y los nuevos gustos jejeje

Macario dijo...

"la culpabilidad forma parte de mi morbo"

cuática esa wea

Macario dijo...

Y BOZAL?

Macario dijo...

d donde eris paisano